martes, 18 de junio de 2013
carrocería con deformación programada
La carrocería es un elemento crucial para proteger a los ocupantes del vehículo en caso de impacto.
Si bien aún persiste el concepto erróneo de que una carrocería resulta más segura cuanto más rígida e indeformable sea, lo cierto es que, en tal caso, toda la energía que se libera durante el impacto es absorbida por los ocupantes y por el vehículo u objeto impactado.
Para evitar esto se diseñó la carrocería autoportante, capaz de permitir la absorción de la mayor cantidad de energía posible al deformarse de una manera predeterminada, en lugares concretos, para que la energía producto del impacto se disipe en las piezas que la componen y en sus puntos de unión.
Así, al transformar la energía cinética (o de movimiento) de la colisión en energía de deformación, la carrocería evita la transmisión de los daños al interior del vehículo y a sus ocupantes, ya que no los somete a desaceleraciones que el cuerpo humano no pueda soportar.
¿Cómo se diseñan las carrocerías de este tipo?
Citroën y Cesvi Argentina describen las características de cada zona:
Una zona central formada por el habitáculo de pasajeros, que es la más rígida de la carrocería y está destinada a proteger a los ocupantes.
Dos zonas extremas (frontal y trasera) fácilmente deformables, cuya misión es la de proteger a la zona central.
Actualmente se utilizan diferentes aceros de alta resistencia para construir la carrocería.
El peso es otro de los aspectos importantes del material: cuanto menor sea, menor será la energía a disipar en caso de un choque, ya que estará directamente relacionada con la masa del vehículo y su velocidad en el momento del impacto.
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